Por qué Nueva Zelanda? Mi primer post!

Me voy de Chile (31.12.2015)

Mi primera foto en Nueva Zelanda

Este ha sido por lejos el año más intenso de mi vida. Partió con expectativas por las nubes y terminó con un proyecto que siempre quise ejecutar, retrocedamos un poco.

“En un plazo de un año me iría de Chile y pasaría el año nuevo 2016 en otro continente”

Mina El Teniente, Chile

En la primera mitad de mis 25 tuve mi primer trabajo real, titulada y para lo que estudie 5 años. Lo odié. Odié Zublin, su gente, mi jefe, la mina, la comida, el polvo, el baño químico con candado, los temas de conversación, el camarín, el bus, la humillación pública, el arribismo, el machismo, los chistes, todo!. Y sufrí, lloré, lloré y lloré muchísimo. Me sentí deprimida durante 3 meses aproximadamente luego de dejar ese trabajo,  una noche de noviembre en la que me acosté llorando y pensé “no puedo volver mañana “. Y no lo hice. Sentí que nunca encajé (porque claro esta nunca me ha apasionado lo que estudié y probablemente nunca encaje en ningún trabajo relacionado a ello). Me prometí nunca más volver a una mina subterránea y que nunca más nadie me pisotearía de esa forma. Lección aprendida: nunca digas nunca. 

Es en este momento donde nace la resolución de cumplir un objetivo que siempre estuvo en mente: “en un plazo de un año me iría de Chile y pasaría el año nuevo 2016 en otro continente”, necesitaba satisfacer ese vacío interior y esa sed insaciable de conocer el mundo. Y para la tristeza viajé (viajamos) con mono (el ahora ex pololo) a una maravillosa aventura en Torres del Paine, en donde también lloré, pero de alegría. Lloré de emoción, cuando luego de caminar 7 horas el Glaciar Grey se asomó frente a mis ojos, imponente, impresionante, haciéndome liberar toda esa tensión “reprimida” durante meses (siempre he sido una fiel creyente de que para liberar estrés, tensiones, pena y otros, te sientas unos minutos a mirar algo mucho más grande, más infinito e imponente que tú y es increíble cómo se lleva la angustia, porque al lado de eso literalmente tus problemas son más pequeños y no puedes creer que eso este allí, cómo , tan maravilloso y tú tienes la fortuna de poder verlo, y te enfocas en su belleza y olvidas por qué estabas allí en primer lugar). Grey agradezco día a día tus exquisitas postales, gracias por existir!. Y gracias mono por tu incansable deseo de conocer el Sur de Chile. Y lloré en el aeropuerto también cuando el viaje llegaba a su fin. (Algo típico de mí, no?).

A mis espaldas, el imponente Glaciar Grey

En la segunda mitad de mis 25 decidí enfocarme en mí, en recuperarme (lo del trabajo realmente me daño) y descubrí que la soledad a veces es buena para el alma, para las ideas y te da una perspectiva muy global de todo, reforcé mis objetivos, deje atrás gente (y gente me dejó atrás a mi). En general elegí dedicarme, ser y estar 100% conmigo. (Este punto es muy complejo y creo que más adelante les contare sobre aquello, ya que es algo muy profundo y personal).

Buenos Aires, Argentina con mi amiga Melisa y mi hermana Paula

Y luego nos fuimos a Buenos Aires con la Paula a ver a la Meli, mi hermana de la vida, mi parner, BFF y todos los sinónimos de amistad impenetrable (por ti tengo fe en la verdadera amistad), y ese viaje terminó de curar mi pena (Y lloré en el paradero cuando la Meli tomó el bus de vuelta a su casa, cómo no!). Cuando volví a casa me sentía bien, feliz, atenta a mi próximo desafío.

A los 4 días de volver a Chile me llamaron para una entrevista, a la cual asistí, obtuve el puesto y terminé “haciendo un túnel “en la Cordillera de Los Andes. Esa experiencia si bien siguió sin satisfacerme fue muy diferente a la anterior, allí tuve oficina, baño, vi la luz del día y grandes amigos, pero siguió sin llenarme el alma y apuntando a valores que no comparto, sintiendo que podía hacer algo más grande con mi vida, que debía hacerlo, no sabía bien qué, pero si quizás donde.

Y hasta que el domingo 05 de julio cumplí los 26,  nuevamente llena de expectativas (no podía permitirme el no tenerlas). Ayayai los 26! Nuevos amigos, mucho carrete, término de 5 años de pololeo, término de contrato laboral, viajes y nuevas experiencias. Se acercaba el momento de cumplir el objetivo propuesto hacía 1 año y para lo que había trabajado y sacrificado tanto, y pareciera que todo se dio a mi favor. Me había propuesto ahorrar desde hacía un año hasta el 30 de septiembre del 2015, día en que coincidentemente mi contrato laboral finalizó y desde allí empecé a vivir los 3 meses más felices de mi vida.

El 07 de Octubre estaba en el departamento de la Bruni en Santiago City postulando a la tan esperada Working Holiday. 2 horas y 43 minutos tardamos en poder acceder a la página hasta que un bendito anónimo compartió en uno de los tantos grupos de chilenos en Nueva Zelanda cómo cambiar el proxy de Mozilla (No idea!) y en 5 minutos logré ingresar y pagar la visa. A los 4 días llegaba la buena noticia de que me iba a vivir a NZ. Y eheme aquí, escribiéndoles directamente desde Auckland City !.

Gracias eternas a mi amiga Bruna por ayudarme a postular

Soy Daniela, santiaguina de nacimiento pero sin quererlo nogalina de corazón (Nogales: pueblo pequeño de la Quinta región, al lado de La Calera, de Quillota…mmm en realidad cerca de Viña del Mar), titulada de Ingeniería de Ejecución en Minas y amante de la naturaleza, el cine, los viajes, la música de final de las películas gringas, los gatos, un traguito el sábado por la noche (y otras noches también), los libros, la escritura, la comida y en general las cosas típicas que le gustan a la gente. Esta soy yo y parte de mi vida, lanzándome ahora con este blog de opinión, viajes, y cuanta tontera sin límite se me ocurra escribir, e invitándolos a ustedes a ser parte de él, a los que les interese lo que a mí me interesa.

Con amor,

Voy y vuelvo.

QU

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